La transición energética en el transporte: avances, desafíos y oportunidades para Colombia
El cuidado del medio ambiente es una prioridad a nivel mundial, y diversos gobiernos han intensificado esfuerzos para reducir las emisiones de gases contaminantes en la atmósfera. Más allá de las normativas europeas NEC (Normativa sobre Emisiones Contaminantes), que han contribuido significativamente a la disminución de emisiones, los motores de combustión interna siguen siendo contaminantes debido a que requieren la quema de combustibles derivados del petróleo para su funcionamiento.
Uno de los temas centrales del 2º Congreso Colombia Transporta 2025, celebrado el 29 y 30 de abril, fue la transición hacia energías limpias en el sector transporte. En esta charla se abordaron tres temas clave relacionados con la descarbonización: el gas natural, los biocombustibles y el hidrógeno
Gas natural: una tecnología de transición
El gas natural ha sido un paso fundamental en la transición energética. Gracias a su bajo costo y facilidad de implementación, se proyecta como una tecnología clave para el transporte urbano, de carga y público. Aunque menos contaminante que la gasolina o el diésel, su uso sigue generando emisiones, en especial si se producen fugas de metano, un gas de efecto invernadero muy potente.
El transporte eléctrico: la tendencia global
El transporte eléctrico es sin duda la tendencia mundial y el futuro de la movilidad. Varios países han tenido éxito notable en la transformación hacia el transporte eléctrico, especialmente en vehículos eléctricos (EVs), transporte público electrificado y políticas de descarbonización.
- Líderes mundiales: Noruega, China, Alemania, Países Bajos y Estados Unidos.
- Líderes en Latinoamérica: Colombia y Chile, especialmente en buses eléctricos y proyectos piloto.
Biocombustibles: una alternativa sostenible y nacional
Biodiésel: Combustible de origen natural, resultado de la reacción de aceites vegetales con alcoholes de baja masa molecular. En Colombia, su principal fuente es el aceite de palma, cuya biomasa se somete a un proceso de alcoholólisis (mezcla con metanol o etanol) y luego se combina con diésel.
“La transición energética debe ser justa, progresiva y realista en Colombia.”
Durante el congreso, Carolina Rojas Hayes, Presidente de Fedebiocombustibles expuso los beneficios de los biocombustibles en Colombia: Colombia cuenta con más de 20 años de marco normativo en biocombustibles. Gracias a estas políticas y la colaboración del sector transporte, en 2024 se evitaron aproximadamente 2 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero y 400 toneladas de material particulado.
“Soy fan de los biocombustibles. Es un mito que presenten fallas. Nuestros tractores funcionan con aceite reciclado, huelen a papa frita, pero funcionan muy bien.”
Hidrógeno: el futuro aún en desarrollo
El hidrógeno es un combustible limpio que produce cero emisiones directas. Su principal ventaja es que al consumirse solo genera vapor de agua. Puede usarse para generar electricidad o como combustible en motores, incluso en naves espaciales.
El hidrógeno puede producirse a partir de gas natural, energía nuclear, biomasa y fuentes renovables como la solar o eólica. Uno de los métodos más comunes es la electrólisis, que separa el hidrógeno del agua.
Aunque es prometedor, enfrenta varios retos:
- Infraestructura: Se requieren estaciones de recarga (hidrogeneras) que aún no existen a gran escala.
- Costo: Su producción es costosa y carece de financiación adecuada.
- Conocimiento: Falta información en el país sobre su uso, seguridad y viabilidad.
- Seguridad: Es un gas inflamable, lo que representa un riesgo en aplicaciones móviles (como vehículos).
“Es clave diversificar la generación de energía para evitar crisis como el apagón de España. Ahí debe enfocarse la transición.”
ANDI - Naturgas
Una encuesta reciente identificó 36 proyectos de hidrógeno en Colombia, de los cuales un 30% están orientados a la descarbonización del transporte. Sin embargo, la mayoría se encuentra en fases iniciales por falta de financiación.
Retos de financiación y política pública
Mauricio Rodríguez, Presidente Grupo ECOLOGIC y CO2CERO, otro de los ponentes, señaló:
Aunque Colombia ha dado pasos hacia la transición energética, el financiamiento estatal aún es insuficiente. Impuestos al transporte, bonos de carbono y subsidios deben redirigirse hacia iniciativas sostenibles.
Desde el punto de vista gubernamental, uno de los principales desafíos es la composición de la matriz energética. La electrificación del transporte es una bandera del gobierno nacional, que trabaja en estrategias para promoverla en las ciudades.
Información energética - UPME
El sector transporte consume alrededor del 42% de la energía del país, con una dependencia del 92% de combustibles fósiles, según la UPME.
Proyectos en marcha y desafíos futuros
En marzo de 2023, se presentó un proyecto insignia: un autobús de hidrógeno desarrollado por Fanalca, CENIT, Marco Polo, Ecopetrol, Transmilenio y FENOGE. Se espera que entre en operación en el segundo semestre de 2025, aunque aún no ha recibido la homologación necesaria para funcionar, debido a pruebas técnicas pendientes.
Sin embargo, existe un déficit de capital en los sistemas de transporte público, y la banca no tiene confianza suficiente para financiar su renovación.
“Dentro del actual Plan de Desarrollo, el artículo 253 establece la creación de un fondo para promover el ascenso tecnológico en el sector transporte, en coordinación con el Ministerio de Transporte.”
Además, se está construyendo una hoja de ruta para el ensamblaje y producción nacional de vehículos eléctricos.
Transporte férreo: un impulso adicional
El gobierno también impulsa el transporte férreo como parte de su estrategia energética. Actualmente se trabaja en la cofinanciación de los trenes del Valle y Zipaquirá, que traerán beneficios en movilidad y reactivación económica regional.