Autobuses de Colombia
Noticias

La Gitana: El regreso de una leyenda sobre ruedas en Tibaná, Boyacá.

Avatar
Autobuses de Colombia
La Gitana Ford F600
Tobo Jiménez
Ford F-600, chasis corto, modelo 1955, con carrocería Superior Coach Corporation, importada desde Estados Unidos.

Esta semana, en el tranquilo municipio de Tibaná, Boyacá, los amantes del transporte tradicional fueron testigos de un hallazgo extraordinario: una joya mecánica que llevaba décadas oculta. Se trata de un antiguo bus Ford F-600, chasis corto, modelo 1955, con carrocería Superior Coach Corporation, importada desde Estados Unidos.

Ford F-600, chasis corto, modelo 1955, con carrocería Superior Coach Corporation, importada desde Estados Unidos.
Tobo Jiménez

A simple vista, el vehículo luce bastante lastimado por los años, pero quienes conocen su historia saben que está frente a un verdadero patrimonio del transporte boyacense. Según la memoria colectiva, este bus perteneció a don Juan Manuel León, un hombre recordado con cariño como “El Pescado”, reconocido por su amabilidad y su servicio a la comunidad. Durante años, el vehículo cubrió rutas emblemáticas de mercado entre Tibaná, Úmbita, Turmequé y Tunja, cuando el transporte era más que un servicio: era un lazo entre pueblos y familias.

Ford F-600, chasis corto, modelo 1955, con carrocería Superior Coach Corporation, importada desde Estados Unidos.
Tobo Jiménez

Antonio Daza Sarmiento, testigo de aquellos tiempos, recuerda que el bus llegó a la región tras haber sido estrenado por la empresa Transportes Márquez. Más tarde, don Manuel León, junto a su familia, administró la agencia de Flota La Macarena en Tibaná, cuando esta compañía era símbolo de progreso y conexión con Bogotá.

Pero la historia de este bus, apodado “La Gitana” por algunos, no estuvo exenta de tragedias. Según relata John Quevedo Ruiz, el vehículo fue comprado originalmente en Ibagué, donde había pertenecido a Rápido Tolima, antes de ser afiliado a Transportes Márquez con el número interno 96. Desde 1959, sirvió como bus “mochilero” en Tibaná hasta que, un lunes de mercado de 1966, sufrió un accidente en Turmequé. Una yegua cargada se atravesó en el camino y, en un intento por evitar un desastre mayor, don Manuel decidió embestir al animal. La yegua murió, la persona que la llevaba resultó ilesa, y los pasajeros solo sufrieron contusiones; sin embargo, el bus quedó seriamente dañado y dejó de circular.

Ford F-600, chasis corto, modelo 1955, con carrocería Superior Coach Corporation, importada desde Estados Unidos.
Tobo Jiménez

Tras el accidente, la familia León tomó la agencia de La Macarena, iniciando un nuevo capítulo en su servicio al transporte regional. Hoy, décadas después, el vehículo ha sido rescatado por un amante del transporte antiguo. Las expectativas son altas: se presume que será restaurado para devolverle el brillo que alguna vez iluminó las carreteras boyacenses.

En un mundo donde el tiempo avanza sin detenerse, el regreso de “La Gitana” no es solo la recuperación de un bus; es la oportunidad de reconectar con una época en la que las rutas eran historias, y los conductores, verdaderos guardianes de la unión entre pueblos.